martes, 25 de marzo de 2014

A través del espejo. Autorretrato en gris.

Hay momentos en los que, no sé exactamente porqué, por muy fuerte que sea (que lo soy), por muy preparado que esté para enfrentarme a todo (que lo estoy), un suspiro, un susurro, una palabra, un guiño, una mirada furtiva, me hacen dudar de todo. O casi…

Lo único cierto, aparte de que, algún día (y no tengo interés alguno en saber cuándo ocurrirá; de hecho, estoy por evitarlo…) me iré de este jodido Mundo con los pies por delante, es que la Vida no se casa con ninguno de nosotros. Y mucho menos, conmigo; ya me casé una vez y, ‘señoría, aquí pongo fin a mi alegato…’. La Vida, maldita entelequia aristotélica donde las haya, no se deja comprar ni por ti ni por mí. No. La Vida no es la puta de nadie. Ella va, pasa por encima de nosotros cuándo y cómo quiere. Y, bueno, mientras lo hace, suceden ciertas cosas que, a veces, me hacen sospechar ‘que algo extraño ocurre’.

¿El Efecto Mariposa? ¿Casualidades? ¿Causalidades? ¿El Destino? ¿El azar? Bueno, realmente es todo lo mismo. Pensar que me maneja desde no sé dónde, no sé quién, con hilos invisibles e intangibles, es algo a lo que me resisto. Sin embargo, a veces tengo la sensación de que juegan conmigo. Cosa que me enoja, puesto que si lo hacen, prefiero tener la oportunidad de defenderme, algo que, obviamente, no sucede nunca. Y ahí me quedo, dubitativo, pensando en porqué diablos me pasan cosas tan casualmente poco usuales…

Y, para colmo, me tiro toda la noche (lo poco que duermo) soñando que me veo delante de un espejo y vestido de color gris (como un cartero de los de antes, vamos, sólo que con más estilo, por supuesto…). Un espejo no miente, simplemente refleja lo que uno es. Nos muestra nuestra esencia y nos dice la verdad sobre nosotros mismos aunque no nos haga ni pizca de gracia… El espejo revela aspectos de nosotros mismos que estamos obviando y a los que no prestamos demasiada atención en el mundo real. El color gris se asocia con independencia, auto-suficiencia, auto-control. Un escudo ante las influencias externas. Es el color de la evasión, relacionado con separarse de todo, huir de compromisos impuestos…

Inevitablemente, esto me da que pensar. ‘Espejo y gris’ me llevan a plantearme que, quizá, esté siendo demasiado autocrítico. Y que, posiblemente, esté alejándome de la realidad y de su influencia. No lo sé. Permaneceré atento. Nunca se sabe. 


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