martes, 11 de diciembre de 2007

Ava Gardner

En la Nochebuena de 1922 y, en la pequeña comunidad granjera de Brogden –Condado de Johnston, Carolina del Norte-, Molly, baptista y descendiente de escoceses, irlandeses e ingleses alumbró al más pequeño de sus siete hijos -Molly y Jonas tuvieron 2 varones y 5 hembras-. 13 años después se mudaron a una ciudad más grande, Newport News, Virginia. Esto no duró mucho y se trasladaron al suburbio de Rock Ridge, Wilson, de nuevo Carolina del Norte. En 1935, Jonas falleció de bronquitis. Algunos de los hijos de la pareja asistieron a la escuela secundaria en la que, en 1939, se graduó la joven Ava. Luego, asistió a clases de secretaría en el Atlantic Christian College de Wilson durante un año aproximadamente.

A los 18 años y, mientras visitaba a su hermana mayor
‘Bappie’Beatrice- en Nueva York, Ava, que ya se había convertido en una impresionante morena de ojos verdes, fue fotografiada por su cuñado Larry, fotógrafo profesional. Los resultados fueron tan óptimos que decidió desplegar el resultado final en la ventana delantera de su estudio en la 5ª Avenida. Descubierta por Barnard ‘Barney’ Duhan, empleado legal de los Teatros Loews – y fichada por la MGM, Ava, acompañada de Bappie, viajó a Nueva York con un contrato standard. Lo primero que hizo MGM fue ponerle un profesor de dicción: su acento de Carolina era incomprensible.

Fue ‘fichada’ por el millonario-excéntrico-aviador-director Howard Hughes a mediado de los 40’. Ella lo rechazó muy pronto y su relación acabó.

Poco después de su llegada en Los Angeles, Ava conoció a su compañero de contrato en la MGM, Mickey Rooney, con el que se casó el 10 de enero de 1942 en Ballard, California. Tan sólo tenía 19 años. Un año después se divorció del ‘pequeñín’, principalmente por la afición de éste a las fiestas... Más tarde, Rooney bromearía con la actuación de Ava en la cama, aunque ésta ‘tan sólo’ comentaría que ‘Well, honey, he may have enjoyed the sex, but I sure as hell didn't’ –‘Bueno, cariño, él puede haber disfrutado del sexo, pero seguro que para mí fue como el infierno’… Ella describiría su matrimonio con Rooney como ‘Love Finds Andy Hardy’Andy Hardy Encuentra El Amor, 1938, con Rooney y Judy Garland.

Ava rodó varios films antes de 1946, pero no fue hasta de The Killers, -Los Asesinos, Robert Siodmak-, con Burt Lancaster cuando empieza a ser considerada una estrella de cine y un símbolo sexual.

Su segundo matrimonio con Artie Shaw también duró un año, entre 1945 y 1946… Y fue aún más traumático que el primero. Fue durante esta etapa en la que comenzó a beber y a asistir a terapia.

En 1948 rodaría a las órdenes de William A. Seiter el film One Touch Of Venus, –Venus Era Mujer, basado en el musical de Broadway obra de Kurt Weill y Ogden Nash- junto a Robert Walker.

Su tercer y último matrimonio ocurrió en 1951, con Frank Sinatra. ‘Blue eyes’ dejó a su esposa Nancy por Ava, y esto hizo correr ríos de tinta, de los que no salió demasiado bien parado –los columnistas Hedda Hopper y Louella Parsons trataron pobremente a Frankie por dejar a su ‘buena esposa’ por está ‘exótica mujer fatal’-. Su carrera sufrió el golpe mientras que la de ella prosperó. Los titulares solidificaron su imagen de sirena sexy. El matrimonio con Sinatra fue tormentoso: lucha apasionada, celos, numerosas separaciones… Ava aprovechó sus influencias para conducir a Frankie hacia el papel que le daría el Oscar -From Here To Eternity, De Aquí A La Eternidad (1953). Este papel y su premio revitalizaron la carrera de Frankie como actor y cantante. Ava dijo de su relación con Sinatra: ‘We were great in bed. It was usually on the way to the bidet when the trouble began’ –'Éramos grandes en la cama. Usualmente era camino del bidet cuando el problema empezaba'. Esta cita inspiró la canción Frank And Ava de Suzanne Vega. Quedó embarazada, pero puso término a la situación debido a la volatibilidad de su matrimonio. Siempre quiso tener hijos aunque, años después, diría: ‘We couldn't even take care of ourselves. How were we going to take care of a baby?’'No podíamos cuidar ni de nosotros siquiera. ¿Cómo íbamos a cuidad a un hijo?'.

En 1951 rodaría dos películas, Pandora And The Flying DutchmanPandora Y El Holandés Errante, a las órdenes de Albert Lewin, junto a James Mason y fotografiada en Tossa de Mar- y Show BoatMagnolia, George Sidney, al lado de Howard Keel y Kathryn Grayson, del musical de Jerome Kerm y Oscar Hammerstein II y con numerosos antecedentes en Broadway y Hollywood.

The Snows Of KilimanjaroLas Nieves Del Kilimanjaro- a las órdenes de Henry King y bajo el auspicio de la magnífica novela de Hemingway sería su film del año 1952, junto a Gregory Peck y Susan Hayward.

En 1953 llegaría la hora de Mogambo, dirigida por el gran John Ford. Trío magnífico –ella, Clark Gable y Grace Kelly… No, Donald Sinden no cuenta-, guión estropeado en España por la censura franquista –los muy necios convirtieron la historia en un incesto, empeorando aún más la situación…-. Fue nominada al Óscar a la Mejor Actriz -lo ganó Audrey por Roman Holiday - Vacaciones En Roma.

…Y así hasta llegar, en el 54 -‘Señorita, ¿sabe que va usted descalza?’-, a The Barefoot ContessaLa Condesa Descalza-, en la que Joseph L. Mankiewicz dirigiría al ‘animal más bello del mundo’María ‘Ava’ Vargas no en su mejor papel pero, quizá, sí que aparecía más hermosa que nunca- junto a Humphrey Bogart. Mankiewicz sería nominado al Oscar al Mejor Guión Original y no podemos olvidar que Edmond O’brien obtuvo el Oscar el Mejor Actor Secundario… Para el guión, J. L. M. se inspiró en la vida de Rita 'Margarita del Carmen Cansino' Hayworth.

Bhowani JunctionCruce De Destinos, basada en una novela de John Masters y dirigida por George Cukor y cointerpretada por Stewart Granger- le supuso una nominación al BAFTA.

Divorciada de Frank en 1957, se marchó a España, donde su amistad con Ernest Hemingway la llevó a volverse una entusiasta de los Toros –y de los toreros…-. Algún tiempo después, ella recordó esa época con la frase ‘It was a sort of madness, honey’'Fue un suerte de locura, cariño'…-. Por cierto, Ava y Frankie siguieron siendo buenos amigos durante el resto de su vida.

En 1959 sería nuevamente nominada al BAFTA por On The Beach -La Hora Final, novela de Nevil Shute y cinta dirigida por Stanley Kramer-, junto a Gregory Peck, Fred Astaire y Anthony Perkins.

1963 trajo consigo el rodaje de 55 Days At Peking -
55 Días En Pekín, de Nicholas Ray-, junto a David Niven, Charlton ‘rifle’ Heston y John Ireland.

En 1964 rueda Seven Days In MaySiete Días De Mayo, cono
cido thriller político, a las órdenes de John Frankenheimer, con Burt Lancaster, Kirk Douglas, Fredric March y Edmond O'Brien- y The Night Of The IguanaLa Noche De La Iguana, basada en la obra de Tennessee Williams y dirigida por John Huston, junto a Richard Burton, Deborah Kerr y Sue Lyon -¡Cielos! ¿Por qué no echaron a Burton y me llamaron a mí?-. Nuevamente, sería nominada al BAFTA así como a Mejor Actriz Dramática.

En 1968 viaja a Londres para una histerectomía. Pretendía aliviar y acortar el dolor del cáncer de útero que había matado a su madre. Este mismo año rueda el que se considera su mejor film, remake de Mayerling –dirigido por Terence Young- en el cual hace de la emperatriz austriaca Isabel, con James Mason en el papel del emperador Francisco José, aparte de Omar Sharif y Catherine Deneuve.

Mucho después, padece un severo caso de enfisema. Después de dos apoplejías en 1986, que la dejaron parcialmente paralizada, Sinatra abona 50.000 $ para gastos médicos. Sus últimas palabras, lanzadas a Carmen, su ama de casa, fueron: 'I'm tired''Estoy cansada'

Murió de pulmonía en Londres, el 25 de Enero de 1990. Al poco, Nancy Sinatra halló a Frankie postrado en el suelo de su habitación, envuelto en un mar de lágrimas, la cara entre las palmas de sus manos, incapaz de elevar su voz más allá de un leve susurro. No sólo fue el amor de su vida, también inspiró uno de sus temas más personales y mágicos, ‘I Am A Fool To Want You’Soy Un Loco Por Quererte- la cual grabó después de su separación.

En el funeral de Ava Lavinia Rose Gardner sólo una limousine negra estacionó tras la muchedumbre de 500 dolientes. Nadie salió del vehículo, pero todo el mundo supo que dentro estaba Frankie. En su tumba, sólo un pequeño arreglo floral con la inscripción ‘With My Love, Francis’.

jueves, 18 de octubre de 2007

La Felicidad

Para Kerouac y la ‘Beat Generation’, lo importante no era llegar a un destino determinado, sino estar en el camino. Algo parecido leí de mano de Punset (según algunos, atribuido a Dale Carnegie): ‘La Felicidad está en la sala de espera de la Felicidad’ –En su obra ‘El Viaje a la Felicidad: las Nuevas Claves Científicas’, nos cuenta que todos los premios Nobel que ha entrevistado coinciden en declarar que su periodo más feliz fue el que precedió a la concesión del premio, cuando estaban inmersos en la búsqueda de nuevas claves científicas.

Todo eso está muy bien –pensé–: la búsqueda final del ser humano, no radica en la felicidad sino en la búsqueda en si misma. Es más determinante para el ser humano ser un poco más feliz cada día que alcanzar la felicidad plena de una sola vez –cosa que, por otra parte, dudo que exista…, al menos en este plano de la realidad.

¿Puede haber algo más triste que la respuesta que el gran Dylan llegó a dar en una ocasión 'La felicidad no está entre mis prioridades'?
.
Es de suponer que todos conocemos el cuento de Tolstoï ‘La Camisa del Hombre Feliz’ en el que, para curar a un zar del norte gravemente enfermo, se organiza la búsqueda de un hombre que fuera feliz para, así, poder vestir su camisa y alcanzar la felicidad… Al final, los emisarios enviados a la búsqueda, vuelven apenados y comunican al hijo del zar que han encontrado a ese hombre…, y que ese hombre no tenía camisa…

¿Debe esto remitirnos al dicho, más o menos popular del ‘no es más feliz el que más tiene sino el que menos desea’…? Cabe recordar que, para Woody Allen, ‘El dinero no da la felicidad, pero produce un estado tan parecido, que haría falta un experto para diferenciarlo’… Y, llegados a este punto, me parece, quizá la manera –irónica, por supuesto– más acertada de reflejar lo que ocurre en la sociedad moderna.

Es cierto que, en el pasado, cuando las perspectivas de vida rondaban los 30 años, tan sólo podíamos alcanzar a formarnos mínimamente, trabajar en lo que podíamos, reproducirnos y acabar en la tumba sin otra perspectiva que la de la resignación –todo ello, obviamente, orquestado por la Iglesia y su ‘vida después de la vida’…–, muy cerca de la postura nihilista de que ‘el hombre sólo sirve para producir excrementos, basura e hijos…’.

Pero en la actualidad, donde tenemos tiempo de sobra para elegir –al menos en los países del primer mundo– y/o planificar nuestro futuro, quizá no nos sirva nada de esto. En España, según las últimas estadísticas, cada vez se casa más gente…, y cada vez se producen más divorcios, concretamente, 3 de cada 4 parejas se divorcia en nuestro País… Pues bien, creo que si nadie tuviera problemas económicos, la estadística aumentaría a 4 de 4. No vamos a entrar en disquisiciones filosóficas del ‘cuanto dura el amor’ ni en lo de la ‘promiscuidad de las nuevas generaciones’, sino en una mera cuestión monetaria: hay parejas que tan sólo se soportan por el ‘cómo vamos a seguir manteniendo nuestro status si nos separamos’…

…Y… ¿puede esto considerarse como una señal de los Nuevos Tiempos…? Sinceramente, creo que de Todos-Los-Tiempos. Si uniéramos la despreocupación total y absoluta por el recibo de nuestra hipoteca, la luz, el agua o el gas al ‘puedo dedicarme a hacer lo que realmente quiero sin temor a no llegar a fin de mes’, todo sería mucho más fácil. Tiempo para hacer lo que quiero –sin olvidar lo que debo ni mis responsabilidades para conmigo y los míos– supone menos preocupación y, a su vez, nos acerca un poco más a ese estado idílico-utópico de la Felicidad absoluta, que es de lo que se trata. De acercarnos un poco más a ser felices. Y no hay ninguna duda de que, como refleja el refrán, ‘El dinero no da la felicidad pero ayuda’. Y un poco de ayuda nunca viene mal, ¿no es cierto?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Mis Temas Favoritos del 67'

TemaIntérprete
RespectAretha Franklin
All Along The WatchtowerBob Dylan
Dear LandlordBob Dylan
I Dreamed I Saw St. AugustineBob Dylan
Silence Is GoldenBrian Poole & The Tremeloes
Rubber BandDavid Bowie
Release MeEngelbert Humperdink
Somethin' StupidFrank Sinatra & Nancy Sinatra
Somebody To LoveJefferson Airplane
98.6Keith
Let The Heartaches BeginLong John Baldry
Ain't No Mountain High EnoughMarvin Gaye & Tammi Terrell
This Is My SongPetula Clark
A Whiter Shade Of PaleProcol Harum
Soul ManSam & Dave
Puppet On A StringSandie Shaw
San Francisco (Be Sure To Wear Some Flowers In Your Hair)Scott McKenzie
Gimme Some Lovin'Spencer Davis Group
All You Need Is LoveThe Beatles
Hello GoodbyeThe Beatles
Penny LaneThe Beatles
MassachusettsThe Bee Gees
Light My FireThe Doors
Baby Now That I've Found YouThe Foundations
Waterloo SunsetThe Kinks
I'm A BelieverThe Monkees
Ruby TuesdayThe Rolling Stones
Happy TogetherThe Turtles
I Can See For MilesThe Who
Brown Eyed GirlVan Morrison

viernes, 24 de agosto de 2007

Audrey Hepburn

La hija única del banquero inglés Joseph Victor Anthony Hepburn-Ruston y de su segunda esposa, la baronesa holandesa Ella Van Heemstra, hija a su vez de un aristócrata exgobernador de Surinam —la antigua Guayana holandesa— vino al mundo un 4 de Mayo de 1929, en una comuna de Bruselas —Ixelles/Elsene—. El ‘curioso’ primer apellido del padre provenía de su abuela materna, ‘Kathleen Hepburn’ —más coincidencias—. Esta chica, de aspecto angelical, fue al colegio en Bélgica, Inglaterra y Holanda, debido al trabajo de su padre para una gran compañía aseguradora. Fue en Holanda donde, merced al divorcio de sus padres en 1935, acabaría residiendo definitivamente con su madre en la pequeña localidad de Arnhem. Allí sufriría las carencias propias de una etapa nefasta para Europa y, por extensión, para el resto del planeta: La II Guerra Mundial. En una Holanda ocupada por la Alemania nazi —con los que su padre simpatizaba—, la joven Edda Kathleen Hepburn-Ruston llegó, incluso, a colaborar como correo de la resistencia holandesa contra los boches —el pseudónimo que adoptó fue el de Edda Van Heemstra. Esta etapa llegó a traumatizarla hasta tal punto que su conocida delgadez llegó a ser achacada a la escasez de alimentos que llegó a padecer. Incluso comentó en numerosas ocasiones el paralelismo existente entre ella y Anne Frank. Antes, llegó a complementar sus estudios con los de música y danza.

En 1945, después de acabar la Guerra, la joven Edda, más conocida a la postre como Audrey Hepburn, marcha a Amsterdam, donde toma lecciones de baile con Sonia Gaskell. En 1948, viaja a Londres y continúa sus lecciones, esta vez con Marie Rambert —profesora del gran Vaslav Nijinsky. Fue rechazada como primera bailarina por su relativamente alta estatura, 1,67 m, y su escaso peso, a pesar de su indudable talento para ello. Más tarde, Rambert preguntado por esto, declararía "She was a wonderful learner. If she had wanted to persevere, she might have become an outstanding ballerina” —“Era una aprendiz maravillosa. Si hubiera querido perseverar, podría haberse convertido en una excelente bailarina”.

Su carrera cinematográfica comenzó con una intervención en el film educativo Dutch In Seven LessonsHolandés En Siete Lecciones—.Actuó en producciones musicales tales como High Button Shoes y Sauce Piquante. Su primer papel en una película fue en la producción británica One Wild Oat, en la que hizo de recepcionista de hotel. Continuó su carrera con las cintas Young Wives' Tale —La Historia De Unas Jóvenes Esposas—, Laughter In ParadiseRisa En El Paraíso—, The Lavender Hill MobOro En Barras—y Monte Carlo Baby. Durante el rodaje de esta última, fue elegida para interpretar el papel principal en la obra teatral Gigi en Broadway, estrenada el 24 de Noviembre de 1951. La escritora Sidonie-Gabrielle Colette fue la primera en verla y exclamó "Voilà! There's our Gigi!" —“¡Voilà! ¡Aquí está nuestra Gigí!”—… Ganó un Theatre World Award a la mejor debutante y estuvo seis meses en cartel.

Aunque su primer film importante, en 1951, fue Secret People —en el que hacia de una bailarina-prodigio y en el que, naturalmente, no le hizo falta ser doblada en las escenas de baile—, indudablemente lo que le hizo saltar a la fama fue interpretar a la joven princesa Ann junto al magnífico Gregory Peck en Roman HolidayVacaciones En Roma—. Inicialmente, los productores pensaron en Elizabeth Taylor, pero la prueba de cámara dejó tan asombrado a William Wyler que este, entre otros piropos, acabó diciendo “That's the girl!” —“¡Ésta es la chica!”—. Peck llamó a su agente y le dijo que ella había echo tanto por la película como él y que iba a ganar el Oscar… Hubo rumores de romance entre la pareja protagonista y, efectivamente, Audrey lo ganó, por delante de actrices más consagradas, como Grace Kelly… A lo largo de su carrera sería nominada al Oscar otras cuatro veces, ganando el premio honorífico a toda su carrera en 1983.

Por esta época, conoció a Hubert de Givenchy, que trabajaba para Dior. Givenchy se convirtió en su mejor amigo y en el ideólogo del “look Audrey”, elegante y sin estridencias.

Después de su éxito, filmaría Sabrina, con Billy Wilder, junto a Humphrey Bogart y William Holden. Nuevamente romance a la vista, esta vez con Holden, si bien ella lo dejó en cuanto supo que tenía echa la vasectomía.

En 1954, Audrey regresó a los escenarios para interpretar a un espíritu del agua en Ondine, junto a Mel Ferrer, con quién se casaría un año después. Durante la obra, Audrey ganó el Globo de Oro a la Mejor Actriz y el Premio de la Academia a la Mejor Actriz, ambos por Roman Holiday. Seis semanas después de recibir al Oscar, ganó el Tony a la Mejor Actriz por Ondine. Audrey es una de las tres actrices que han recibido el Oscar y el Tony a la Mejor Actriz en el mismo año (las otras, Shirley Booth y Ellen Burstyn).

Convertida en una de las actrices más populares y solicitadas del cine americano, Audrey intervino en numerosas películas coprotagonizadas por los mejores actores del momento. En 1961, rodó Breakfast At Tiffany'sDesayuno Con Diamantes—, basada en la novela de Truman Capote y dirigida por Blake Edwards, junto a George Peppard, en la que destaca la maravillosa banda sonora —'Moon River…— de Henry Mancini y por la que logró una nominación al Premio de la Academia a la Mejor ActrizMancini lo conseguiría por la banda sonora y por su famoso tema…

Stanley Donen contó con ella y con Cary Grant para rodar, en 1963, la aclamada por la crítica CharadeCharada—. Definida como "The best Hitchcock movie that Hitchcock never made" —“La mejor película de Hitchcock que Hitchcock nunca hizo”—, consiguió que Grant y Hepburn fueran nominados para el Globo de Oro para musicales. Además su guionista, Peter Stone, recibió en 1964 el Premio Edgar para Escritores de Misterio de América por su guión. Nuevamente, Mancini nos deleitaría con uno de sus temas.

El 29 de Mayo del 63’ y, demostrando que no sería la única que cantara eso de "Happy Birthday, Mr. President…" —como ya hiciera Marilyn Monroe para John F. Kennedy—, Audrey canta para otro de los Kennedys, Jack: "Happy Birthday, dear Jack…".

Rex Harrison sería su ‘partenaire’ cuando, en 1964 y, a las órdenes de George Cukor, rodó My Fair Lady. Harrison y Cukor recibirían el Oscar al mejor actor y director, respectivamente. Famosa, su frase "The rain in Spain stays mainly in the plain" —“La lluvia en Sevilla es pura maravilla”
, es decir que “La lluvia en España cae, principalmente, en la llanura…”, aunque se producía cierta confusión con la primera forma de expresión de la chica, a saber, "The rine in spine sties minely in the pline", o lo que es lo mismo:
rine – apócope de marino, marinero
spine - espinazo, columna vertebral..., pene
sties – pocilgas
minely – minar?
pline - ?
…que no es lo mismo (que cada cual busque su traducción... Ya la daré…)… Por no hablar de cuando se come las ‘haches’…
..Aunque no todo fue tan divertido, pues aunque en Broadway una desconocida Julie Andrews había interpretado el papel de Eliza Doolittle, éste fue ofrecido a Audrey para el cine. Ella lo rechazó ante Jack Warner, una vez que supo lo que había ocurrido, pero la polémica es la polémica… De hecho, lo aceptó cuando fue consciente de dos cosas: que a la Andrews la habían rechazado antes de ofrecérselo a ella y que, si no lo hacía, lo haría la Taylor… Y, como no podía ser de otra forma, llegaron los Oscars y ambas fueron nominadas… Por cierto, se lo llevó la Andrews...

En 1966, vuelve a estar bajo la batuta de William Wyler para rodar How To Steal A MillionCómo Robar Un Millón De Dolares—, junto a Peter O’Toole.

Albert Finney la acompañaría en el film dirigido en 1967 por Stanley Donen Two For The RoadDos En La Carretera—. Mancini, volvió a regalarle su música.

Divorciada de Mel Ferrer en 1968, contrajo nuevas nupcias con el psiquiatra italiano Andrea Dotti, con el que tendría un segundo hijo, Luca —el primero, Sean, con Mel Ferrer y que actualmente gestiona la fundación Audrey Hepburn Childhood— y con el que permanecería hasta 1982. Intento de suicidio, abandono de su carrera hasta que, en 1976 y de la mano de Richard Lester, filma Robin And MarianRobin Y Marian—, al lado de Sean Connery, un ‘western’ crepuscular en el que los protagonistas de Robin Hood vuelven para demostrar que, como decía su publicidad, “Love Is The Greatest Adventure Of All” —“El amor es la aventura más grande de todas...".

…Algún que otro intento esporádico —y algún que otro fracaso de taquilla y de crítica—, incluso mala fortuna. Su película They All LaughedTodos Rieron— fue eclipsada por el asesinato de una de sus actrices, Dorothy Stratten, novia del director, Peter Bogdanovich.

Su último papel lo interpreta en 1988 para Steven Spielberg en la película AlwaysPara Siempre—, en la que da vida al ángel que todos hemos querido ver en ella.

Poco después fue nombrada embajadora especial de UNICEF, organización a través de la cual Audrey dedicó el resto de su vida a ayudar a los niños necesitados en los países más pobres. En UNICEF todavía recuerdan su dedicación y entrega a la causa, que databa desde el año 1955 y que, poco a poco, fue ganando peso en su vida. Cabe destacar su estatua en la sede UNICEF de Nueva York, inaugurada en el 2000.

En 1993, tres meses antes de su muerte y ya desahuciada, Audrey hizo su último viaje a Somalia, acto agradecido por UNICEF y que dignificaba su ya sencilla y humana forma de entender la vida.

Unida en los últimos años al famoso compositor Claudio Jones, falleció de cáncer de colon en su casa de Tolchenaz, en Suiza, el 20 de enero de 1993 a los 63 años de edad. Ese mismo día, Elizabeth Taylor dijo que "Dios estaría contento de tener un ángel como Audrey con él".

En el 2007 se subastó el famoso traje que lució en la película Desayuno Con Diamantes por un precio de 467.200 libras, destinadas a un proyecto, impulsado por el escritor Dominique Lapierre, para dos escuelas en Bengala.

Audrey Hepburn tiene su estrella de la fama en el Hollywood Walk of Fame en el 1652 de Vine Street.

lunes, 20 de agosto de 2007

Mis Temas Favoritos del 66'

TemaIntérprete
Just Like A WomanBob Dylan
Rainy Day Women #12 & 35Bob Dylan
Reach Out I'll Be ThereFour Tops
Strangers In The NightFrank Sinatra
Walk Away RenéeLeft Banke
Black Is BlackLos Bravos
Summer In The CityLovin' Spoonful
Pretty FlamingoManfred Mann
These Boots Are Made For Walkin'Nancy Sinatra
When A Man Loves A WomanPercy Sledge
I Am A RockSimon & Garfunkel
The Sounds Of SilenceSimon & Garfunkel
All Or NothingSmall Faces
Keep On RunningSpencer Davis Group
Barbara AnnThe Beach Boys
Good VibrationsThe Beach Boys
Eleanor RigbyThe Beatles
Nowhere ManThe Beatles
Paperback WriterThe Beatles
We Can Work It OutThe Beatles
Yellow SubmarineThe Beatles
Sunny AfternoonThe Kinks
California Dreamin'The Mama's & The Papa's
Monday, MondayThe Mama's & The Papa's
Last Train To ClarksvilleThe Monkees
Paint It BlackThe Rolling Stones
You Can't Hurry LoveThe Supremes
Wild ThingThe Troggs
The Sun Ain't Gonna Shine AnymoreWalker Brothers
Land Of 1.000 DancesWilson Pickett