Sólo YO mismo soy capaz de curarme. Cuando deseo hacerlo. Y no es cuestión de Tiempo. Por mucho que transcurra. Ni de Distancias. Por grandes que éstas sean...
Palabras, sentencias, Historias. Ecos de notas, redondas, neurosis bemol. Imágenes, planos, 24 por segundo.
jueves, 6 de marzo de 2014
El Tiempo, mal consejero.
Cuántas veces he oído decir: 'Tranquilo, Miguel, el tiempo lo cura todo'... ¡JA! No puedo evitar sonreír al pensar en tal insensatez de consejo. El Tiempo, al que ya describí una vez como 'mi más maldito ami-enemigo', no cura nada. ¡JAMÁS! Es tan sólo un jodido impostor, un farsante que, con una sonrisa en su rostro y unos ojos brillantes te da palmaditas en la espalda hasta que, el día menos pensado, te regala un espejo.
miércoles, 26 de febrero de 2014
De las cosas pequeñas.
Llevo desde hace mucho tiempo no
reparando, las más de las veces, en las cosas pequeñas. Como hacía antes. Me han
abrumado tan en demasía las grandes cifras macroeconómicas, he andado tan
pendiente de los grandes titulares en la prensa, he estado tan absorto en que
todo va a peor, me preocupa tanto el futuro de mis hijos, el, en definitiva, ‘hacia dónde voy’, que no me he dado cuenta
de esos aparentemente mínimos que tan feliz podrían haberme hecho y que tan
poco en cuenta he tenido.
Y es que tengo la impresión de
haber perdido, durante lo que me ha parecido una Eternidad, la capacidad de observación.
Me he acostumbrado a caminar tan rápido, tan abstraído por lo que me preocupa,
que no es poco, que he ido dejando escapar elementos supuestamente
superficiales pero que podrían haber desencadenado quién sabe qué efectos positivos
en mi vida.
Pero todo eso está cambiando. Cada
vez más, vuelvo a estar atento a todo lo que me rodea. Se trata, simplemente,
de tener bien abiertos los ojos; los de la cara y la mente. Respirar despacio y
profundo antes de salir a la calle y no dejar escapar nada a la curiosidad, al
análisis.
Un ligero cambio en la brisa
de la tarde. Un giro inesperado en la dirección del viento. Un destello de Sol
en una tarde nublada. Una gota de agua en una hoja. Una mirada. Un guiño. Un gesto. Un mohín. Una sonrisa. Un
‘¡Hola, ¿cómo estás?!’. Pueden
cambiar el devenir de los acontecimientos, mi Vida. Sólo debo estar atento, examinar
con cuidado la situación. Y tomar la decisión correcta. Antes me era fácil.
Volverá a sérmelo.
Recuperar el estar pendiente
de las cosas pequeñas. Un nuevo-viejo reto. Un desafío que me gusta. Debe ser
que, como ella es pequeña (en su estatura, quizá; grande en el resto…), algo ha
debido contagiárseme. Afortunadamente...
miércoles, 19 de febrero de 2014
Solución a lo de ayer...
Y estos son los temas y las bandas, por orden de escritura, claro...
| Tomorrow Just Another Day | - | Madness. |
| In Between Days | - | The Cure. |
| Hurt | - | Johnny Cash. |
| With Or Without You | - | U2. |
| Who’ll Stop The Rain | - | Credence Clearwater Revival. |
| Pretty in Pink | - | Psychedelic Furs. |
| Nights In White Satin | - | The Moody Blues. |
| When I Dream | - | The Teardrop Explodes. |
| Every Breath You Take | - | The Police. |
| Wish You Were Here | - | Pink Floyd. |
| Love Will Tear Us Apart | - | Joy Division. |
martes, 18 de febrero de 2014
Toma unas tijeras...
Al igual que recomendara Tristán Tzara en 'Siete Manifiestos Dadá, 1924', esto es un ejercicio similar aunque, digamos, 'más bajo control'. Y sin tijeras, que las armas las carga el Diablo...
He tratado de llevar a cabo un ejercicio que, a una idea que surge de un sentimiento, sume trozos de letras de algunas canciones que me gustan. Y que acabe teniendo el sentido que buscaba, por supuesto. El asunto está en averiguar cuáles y de quiénes son. No es difícil pero, para facilitar las cosas, aportaré la traducción al español. ¡A ver qué tal se os da...!
Tomorrow
just another day.
Yesterday
I got so old, I felt like I could die.
I
hurt myself today to see if I still feel. I focus on the pain the only thing
that’s real.
My
hands are tied, my body bruised. She's got me with nothing to win and nothing
left to lose.
Clouds
of mystery pouring confusion on the ground.
All
of her lovers all talk of her notes and the flowers that they never sent.
Letters
I've written, never meaning to send.
Here
you come again playing with my feelings. There you go again playing with my
heart.
How
My Poor Heart Aches With Every Step You Take!
Wish
you were here!
Then
love, love will tear us apart again.
Mañana será
otro día.
Ayer me puse tan viejo, sentí que podría morir.
Me hice daño a mí mismo hoy para averiguar si todavía
sentía algo. Me centré en el dolor, la única cosa que es real.
Mis manos están atadas, mi cuerpo magullado. Ella me
tiene, sin nada que ganar y nada que perder.
Nubes de misterio sembrando confusión sobre la
Tierra.
Todos sus amantes hablan de sus notas y las flores
que nunca enviaron.
Las cartas que he escrito parecen no enviarse nunca.
Aquí llegas de nuevo jugando con mis sentimientos. Ahí
te vas de nuevo jugando con mi corazón.
¡Cómo duele mi pobre corazón con cada paso que das!
¡Cómo desearía que estuvieras aquí!
Entonces, el amor, el amor nos separará de nuevo.
(Más tarde, la solución...)
lunes, 17 de febrero de 2014
Destino.
Un día cualquiera, sin tipo
alguno de pretensión. Nublado. De otoño. Como cualquier otro sábado. Como otro
sábado más. Me levanto, voy al baño y saludo con desgana a ese tipo al otro
lado del espejo al que, las más de las veces, ni reconozco. Desayuno. Repaso
las últimas noticias. Hago cuatro cosas en casa, no más de lo necesario. Afeitado,
lavado de cabello, ducha. Me arreglo. Salgo a la calle. Sin más. La misma
rutina. Como siempre.
Medito mientras paseo, costumbre
peripatética, aristotélicamente mía. Prensa. Las dos de la tarde. Cervezas y
comer algo (otro mal hábito, ¡qué le voy a hacer…!), charla intrascendental ‘medio
mediante’. Un par de copas. Las seis. A casa.
¡Odio los sábados por la noche…!
Mis amigos insisten en eso de que ‘nunca
salgo un sábado; ni a ver el fútbol’ y que ‘cómo hoy no salga a ver el partido, que es temprano, aparecerán por
casa y echarán mi puerta abajo’… Insistencia feroz. Son muy capaces. Prometo
volver y me largo.
Siesta. Tarde para el partido.
Aseo despabilante. Volver a vestirme. Salir pitando. Llegar, saludar, pedir una
cerveza, dejarla sobre una mesita. Disponerme a sentarme y ver al Madrid.
Aparecer ella, pequeña y hermosa, con su
gente. Cruzar nuestras miradas. Sonrisa radiante. Mirada de Sol de Verano al
medio día. Saludar con un sincero ‘¡Hola,
preciosa!’, dos besos de rigor. Preguntarme ‘¿Tú sin pañuelo al cuello?’. No darme tiempo ni a aclarar que he
salido corriendo por ver el maldito partido. Quitarse un pañuelo gris perla de
su cuello suave y anudarlo al mío, ‘para
que cuides tu garganta’. No soltarlo. Tirar del pañuelo hacia abajo. Decirme
al oído ‘¡Hum, que bien hueles! Te
comería enterito ahora mismo. Te haría perrerías. Vamos a tu casa…’. Cogerla
de la mano. Marcharnos. Juntos. Silencio durante el camino.
Sorpresa. Afirmando la inescrutabilidad del destino. Deseada. Desde la vez primera en que la vi. De futuro improbable. Marcando el comienzo de una época. De otra. ¿Con punto y…?
Nada más que contar. Vidas privadas.
Sorpresa. Afirmando la inescrutabilidad del destino. Deseada. Desde la vez primera en que la vi. De futuro improbable. Marcando el comienzo de una época. De otra. ¿Con punto y…?
Nada más que contar. Vidas privadas.
Transcurre el Tiempo. No importa cuánto. Nueva herida en mi corazón. No pasa nada. Nunca el Olvido.
Vuelta a lo mismo.
Un día cualquiera, sin tipo alguno de pretensión. Nublado. De otoño. Como cualquier otro sábado. Como otro sábado más. Me levanto. La echo de menos. Como cualquier día. Como otro día más...
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