miércoles, 2 de marzo de 2011

France Gall - Poupée De Cire, Poupée De Son.


France Gall, (nacida Isabelle), viene al mundo en parís un 7 de octubre del 47' (bueno, Libra como yo y como Johnn, aunque dos días antes -del año, no hablamos... -). Desde muy pequeña, aprende guitarra y piano. Su primera obra, navegando al pairo de su padre, un 45 rpm en el 62'. Mi favorita, compuesta por el desaparecido hace hoy 20 años Serge Gainsbourg, Poupée De Cire, Poupée De Son. Echémosle un vistazo a la grabación para el Festival de Eurovisión del 65' en Luxemburgo. Y sí, también era muy linda... ¡Qué le vamos a hacer!

lunes, 14 de febrero de 2011

14-F

No pensaba postear nada al respecto en referencia al día en que nos encontramos, que no es otro que el mal llamado ‘Día del Amor’ - ¿no deberían serlo todos? –, pero, viendo ayer noche en ‘La 2’ – si…, sé que, como cinéfilo debería haber estado viendo la ‘XXV Ceremonia de Entrega de Los Premios Goya’… o no…, pero es que no soporto a Buenafuente y, cada vez que aparecía, zapping al canto… – la serie ‘Pushing Daisies’, esto es ‘Criando Malvas’, no tuve más remedio que hacer una reflexión… En esta serie, el protagonista es capaz de resucitar a alguien con sólo tocarlo; claro que, como ocurre en el Universo, al menos, en éste, toda acción lleva aparejada una reacción: si vuelve a tocar a esa persona, muere para siempre y, si transcurrido un minuto no lo hace, ésta seguirá viva pero el que más cerca ande por allí, morirá en su lugar – lo que decía antes del Universo en que nos ha tocado vivir… ‘Quid pro quo’, ¿no…? –. Obviamente, el día en el que se entera de que su antigua novia de la que la habían apartado muere en un crucero, la resucita, palmando el director de la funeraria en su lugar…

…Pues bien, imaginaos que ocurre esto con vuestra chica y que gozáis de la habilidad comentada… ¿Le devolveríais la vida? ¿A cambio de qué?

Si sirve de algo YO SÍ QUE LO HARÍA. Aunque me esté mal el decirlo, hay mucha gente que merece morir antes de su hora – incluso que no debiera haber nacido… –. Y no me importaría tener que envolverme en plástico de los pies a la cabeza con tal de sentir, aun a éste través, el contacto de su piel, mi lengua en su boca, su lengua en la mía. Ni las 11.000 vírgenes de Colonia postradas ante mí, esclavas a mi disposición. harían que cambiara de opinión. Puede que el amor esté sobrevalorado, puede que suene exagerado..., quizá ambas cosas, pero es que soy así. La vida sin pasión no sirve para nada.

jueves, 3 de febrero de 2011

The Day That The Music Died.

Pues sí, hoy es el aniversario, 52 años ya de la tragedia. El Día En Que La Música Murió.

Aunque no es para celebrarlo, Holly, al igual que Booper o Valens bien se merecen un pequeño homenaje a través de este tema, del primero, Everyday, séptimo tema de aquel magnífico álbum del 58', Buddy Holly, que contenía como segundo corte su también famoso Peggy Sue.

Elijo a Buddy no sólo como figura más relevante sino, además, porque me apetece.

Como escribiera el crítico Bruce Eder'Holly became the single most influential creative force in early Rock'&'Roll' - 'Holly se convirtió en la más influyente fuerza creativa individual del temprano Rock'&'Roll'.

(http://www.allmusic.com/artist/buddy-holly-p4502/biography).


¡Ah!, un saludo para Mclean...!

martes, 1 de febrero de 2011

Gene Krupa.

Es curioso comprobar como, cada vez que en la Red aparece una 'lista', un 'ranking', posee innumerables bajas. Bien es sabido que, se trate el tema que se trate, es imposible contentar a todo el mundo (las opiniones son como el culo, todos tenemos uno) aunque, en la mayoría de los casos, ¡Hay que documentarse!, que el desconocimiento de la Ley no exime de su cumplimiento... Pues bien, veía hace bien poco una que pretendía reflejar los mejores baterías de la Historia de la Música y en la que se incluían bastantes manazas inútiles (mucho ruido y pocas nueces), obviándose, entre otros, 'ejemplares' de la talla de Ginger Baker (Cream) o Barriemore Barlow (Jethro Tull)... Obviamente, en cuanto a los máximos exponentes del Swing o el Jazz, silencio absoluto (ignorancia absoluta). Nada de los grandes de las Big-Bands. No sé que opinarán los que dejan a un lado, obviamente por desconocimiento, a músicos de esta envergadura, pero refleja una idea del nivel de los que elaboran las susodichas listas..., y de los que las votan.

Y, como no me apetece colgar vídeos de virtuosos en la materia, atentos a éste de Gene Krupa, en su memorable cameo en el film del 41' Ball Of Fire (Bola de Fuego), en el que él y su banda interpretan una versión de Drum Boogie. Y atentos, ¡como no!, a la belleza de Barbara Stanwyck... Que no todo es pose y aporreo...


martes, 18 de enero de 2011

Epitafio.

En la soledad de la noche, los ‘tic’ del reloj de la biblioteca son cada vez más ‘tac’. Su martilleo, incesante, se propaga en la oscuridad, rebotando una y otra vez contra las sombrías paredes, imposible de ser ahogado por los vetustos volúmenes y las recias maderas que los sostienen, reverberando en el silencio, haciéndome sentir como si acabara de despertarme, solo, en una inmensa catedral, dejando una huella profunda y umbrosa en mi cuerpo y aún más en mi alma.

Los más de los días, no sin esfuerzo, salgo huraño de mi lecho y me arrastro hasta el baño donde, desganado y sin esperanza, alzo la cabeza del suelo para, desde las telarañas que nublan mi visión encontrarme, resignado, cara a cara, en un vetusto armazón de madera y nitrato de plata, un pálido reflejo en el que tan sólo distingo vagamente el rostro de un tipo al que ya no acierto a reconocer ni tan siquiera como un triste recuerdo de lo que alguna vez llegó a ser.

A veces deseo mutar, renovar por completo mi cuerpo, irreconocible por los demás, manteniendo mi mente intacta y sabia, recomenzando una y otra vez amparado en una madurez física plena hasta el fin de los tiempos… ¡Sueños!

Cada año, ¿el final? está más cerca. Y no, no temo a la muerte, ni al dolor. Tan sólo, quizá, a lo desconocido, a qué vendrá después. ¿Sentiré de nuevo el calor de unos senos firmes en mis manos, la humedad en mi boca de una lengua ajena a la mía? ¿Seré capaz de amar, de nuevo, alguna vez? ¿Volveré a sentirme amado?

Tan sólo me queda la esperanza de convertirme en energía pura, en puro cosmos y vagar por la negrura del infinito eterno alimentándolo, contemplando galaxias cada vez más remotas, cada vez más hermosas, que me darán su brillo a cambio de lo que alguna vez me mantuvo vivo, en pié, sobre este planeta privilegiado habitado por generaciones de seres humanos miserablemente estúpidos e ignorantes, incapaces de ver más allá de su propio ego, tan vacío como ellos mismos y que algunos llaman Tierra.